Wednesday 20 May
Updated Wednesday 20 May 19:13

Ocho años en la Premier League

Por Paola Núñez

 

Esta semana se han cumplido ocho años desde que Ricardo Vaz Te anotó el gol más importante del siglo XXI: el que devolvió al West Ham United a la Premier League.  

 

Después de una temporada en la Championship, los Hammers consiguieron el ascenso el 19 de mayo de 2012, gracias a una victoria por 2-1 sobre el Blackpool en la final de los play-offs, disputada en Wembley.

 

No fue el partido más lucidor del equipo de Sam Allardyce.

 

Blackpool había opuesto resistencia al hacerse con el control del partido en los primeros minutos. Pero poco a poco se fue imponiendo el instinto de supervivencia, casi obstinación, que el entrenador había inculcado en sus hombres, y tras 87 minutos de agonía, el atacante portugués marcó el tanto que reivindicó el arduo trabajo de un equipo que, por momentos, fue más criticado de lo  que merecía.

 

Después de más de 30 tortuosos minutos en que el rival había hecho lo que quería con los nuestros llegó el primer rayo de esperanza con un pase diagonal que Carlton Cole bajó con elegancia antes de enviar el balón al fondo de la red. La alegría duró pocos minutos, pues Thomas Ince se encargó de devolver al rival al partido poniendo las tablas antes del descanso.

 

“Nos hubiese gustado jugar un poco mejor, pero debemos darle crédito a Blackpool por no permitirlo”, reconoció Allardyce posteriormente.  

 

Pero justo cuando el tiempo extra parecía inevitable, a tres minutos del final, Vaz Te sorprendió con el tanto que dejaba sentenciado el partido.

 

Fue un momento de absoluta felicidad y que ponía en relieve, más que ningún otro, la identidad del equipo forjado por ‘Big Sam’.

 

Once meses antes, el entrenador había llegado al banquillo con la promesa de un futbol atractivo con el que devolvería a los Hammers a la Premier League.

 

Lo cumplió, aunque no sin sobresaltos.

 

No hubo muchos rivales en la Championship que pudieran ponerle un alto al equipo que el técnico inglés había confeccionado a medida. Durante gran parte de la campaña, West Ham se mantuvo en puestos de ascenso e incluso llegó a ocupar la primera plaza de la tabla en una de las temporadas más productivas en la historia del club.

El equipo fijó un récord de 13 victorias que se mantuvo vigente hasta que en la temporada 2015-16, ya consolidado en la Premier, cerró la campaña en la séptima posición de la tabla con 16 victorias, 14 empates y sólo ocho derrotas.

 

Pero un inoportuno descalabro ante Reading (4-2) en la jornada 35, nos envió a la tercera posición y el tiempo no alcanzó para revertir el golpe. El estilo de juego de Allardyce, revolucionario para algunos, aburrido para otros, era objeto de críticas y el perderse el ascenso directo – por sólo dos puntos – parecía darle la razón a sus detractores.  

 

Sin embargo, la semifinal trajo consigo esperanza después de que el equipo goleara al Cardiff City por 3-0 en la vuelta para un global de 5-0.  La grada era una locura. West Ham acariciaba el ascenso y aunque tendría que hacerlo por la vía más complicada, la oportunidad de volver a disputar un partido en Wembley después de más de 30 años lo valía. 

 

El equipo Allardyce logró ganarse un voto de confianza en Upton Park. Pocos días después, en Wembley, cimentó su legado.

  

De aquella tarde en Londres quedan dos testigos: Mark Noble, que acabó la campaña 2011-12 con su primer ‘Hammer of the Year’ tras consolidarse como pieza clave en el equipo, y Kevin Nolan, que llegó de la mano de ‘Big Sam’ con el objetivo de pelear por el ascenso y acabó portando el gafete de capitán. Tres años después de su retiro, Nolan ha vuelto al club como mano derecha de David Moyes para asegurarse de que el West Ham se mantenga en su hábitat natural. 

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