Saturday 04 Apr
Updated Saturday 04 Apr 21:36

Los jugadores mexicanos del West Ham

Por Emilio Lezama (@emiliolezama)

El West Ham es un equipo bastante mexicano. Aseveración dura. Me explico. Los hinchas del West Ham y los hinchas de la Selección Mexicana estamos acostumbrados a términos futbolísticos similares. Somos la eterna promesa del futuro incumplido. Somos el pasado que no es exitoso pero es mágico, y el futuro que nunca quiso volverse presente. 

Los hinchas del West Ham y de la Selección Mexicana asistimos a ver a nuestros equipos como un acto de penitencia del cual ya sabemos no seremos absueltos. En nuestros mundos, la fantasía es a menudo tan ríspida como la realidad. No hay nada más mexicano que ir ganando la final por dos goles a cero y acabar perdiendo en los últimos minutos del tiempo extra; eso le pasó al West Ham en 2006. No hay nada más Hammer que ser eliminado por un penal  inexistente en un partido en el que estuviste a punto de hacer historia; y eso le pasó a México en el 2012.

Ambos equipos saben qué significa ser uno de los equipos más grandes de su continente, con más seguidores, con más historia, y con menos títulos. De eso se trata, de trascender sin la vulgaridad de los metales preciosos. Aquí no hay alquimista, no somos mercantilistas del futbol, jugamos por amor al juego, no por amor al metal.

En el futbol no se viene a acumular oro sino gloria y la gloria viene de otro lado. La acumulación de premios da éxito, la acumulación de recursos da riqueza, pero es la acumulación de valentía, historia y pasión es lo que da la gloria. En épocas de un capitalismo emocional rapaz, muchos escogen sus equipos porque les aportarán los triunfos suficientes para sentirse ellos mismos ganadores. Nuestra terapia es contraria, terapia de choque. Nos curamos en fantasía no en realidad. El triunfo viene de continuar después de la derrota, no de celebrar después del triunfo.

Tres jugadores mexicanos han jugado en el West Ham. Tres jugadores del West Ham han jugado para México. Guillermo Franco, Pablo Barrera, Javier Hernández. Guillermo Franco llegó en el 2009 proveniente del Villareal, su historia con el West Ham fue breve, anotó 5 goles en más de 20 partidos y el equipo logró, apenas, salvarse del descenso. Tuvo a su lado un buen equipo que incluía a Scott Parker, Carlton Cole y un joven Mark Noble, pero el equipo nunca anduvo. Franco no jugó mal, dio buenas pases y metió goles importantes, pero lo mejor de su carrera ya estaba detrás de él.

Cuando Pablo Barrera firmó con el West Ham en 2010 parecía que lo mejor de su carrera estaba por venir. Su participación en el mundial había dado mucho de qué hablar y el partido contra Francia hizo pensar a muchos que Barrera sería la siguiente gran estrella mexicana. El extremo llegó a un West Ham muy complicado, jugó poco y lo hizo mal. El planteamiento técnico no ayudó en nada, el técnico Avram Grant nunca supo cómo sacar lo mejor de él ni de ninguno de sus jugadores. Barrera no metió ningún gol, no hizo ninguna gran jugada y el West Ham tuvo una de sus peores temporadas en la historia: quedaron en último lugar y descendieron. A falta de minutos en la cancha, uno de sus compañeros de la época resaltó sus habilidades para romper caderas … en la pista de baile.

Javier Hernández fue fichado por el West Ham en el 2017 y su fichaje causó furor entre los hinchas de los Hammers. Había razones para estar optimistas, dos temporadas atrás el West Ham había peleado por puestos en la Champions League; la llegada del Chicharito confirmaba que el club estaba trabajando en serio. Sin embargo, Hernández llegó dos años muy tarde al West Ham, dos temporadas atrás, cuando Bilic lo había buscado por primera vez, un West Ham con Lanzini, Payet y Chicharito hubiera sido letal; para cuando Chicharo llegó, ya quedaban solo esbozos de esa gloria pasada. 

A veces se menosprecia el trabajo de Javier Hernández en el West Ham, hizo lo mejor que pudo en circunstancias complicadas. Bilic partió a los pocos meses y llegó un técnico que nunca gustó del jugador mexicano. La llegada de Pellegrini y de mucho talento lo volvió una vez más importante, pero el West Ham nunca jugó un esquema que beneficiara las habilidades de Hernández. Aún así hay momento glorioso de su estancia, su extraordinario gol contra el Brighton, la mano que se convirtió en gol, y la remontada ante el Huddersfield; diecisiete goles después, Hernández dejó al West Ham.

Algunos meses más tarde, Hernández recordaría su tiempo ahí cuando el presentador James Corden le comentó: “Has jugado para los equipos más importantes del futbol, el Manchester United, el Real Madrid y por supuesto la cúspide del sueño de todo jugador: el West Ham.” El Chicharito rió y respondió, “Intentaré jugar igual de bien aquí, que lo que hice en el West Ham.” El West Ham no será el mejor equipo de la historia, pero sí es uno de los más grandes, un mexicano entendería muy bien por qué.

Emilio Lezama es escritor y aficionado al West Ham desde los 5 años. Ha publicado en diversos medios internacionales de prestigio. Su primera novela, El Mejor Mundo Posible, fue publicada en 2019.

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